El pasado sábado fue el día internacional contra la mutilación sexual femenina. Esta práctica cultural tan nociva para las niñas y jóvenes afecta diariamente a más de 8.000 de ellas en todo el mundo. Además, entre 120 y 140 millones de mujeres han sufrido la mutilación genital y 3 millones de niñas y jóvenes están en riesgo de ser mutiladas, según el Fondo de Naciones Unidas para la Población (FNUAP).
En África es una práctica frecuente en 28 países, aunque también se han documentado casos en países de Oriente Medio (Emiratos Árabes Unidos, Israel e Iraq) y en Asia (India, Indonesia y Malasia), según ha informado el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés).
Por otro lado, aunque en Europa no hay estimaciones fiables, se calcula que unas 500.000 niñas y jóvenes están en riesgo de sufrir la mutilación, sobre todo entre la población de origen africano.
Esta práctica se asocia a ritos que preparan a las niñas y jóvenes para ser esposas y madres, si bien muchas mueren por las heridas y las supervivientes quedan expuestas a problemas sanitarios, psicológicos y emocionales, así como a la privación de una vida sexual normal. También se produce esta práctica ya que muchas veces las niñas y sus familias tienen miedo de enfrentarse a la vergüenza, la exclusión social y la dificultad para tener un matrimonio si renuncian a ella.




